FERNANDO ANCIRA SÁNCHEZ (1877 - 1921)

Lic. Fernando Ancira Sánchez
Foto propiedad del Museo del Gran Hotel Ancira
http://www.youtube.com/watch?v=bX7i2Zht5Nc

Don Fernando Ancira Sánchez murió a resultas de un desventurado accidente mientras presenciaba una corrida de toros el 2 de febrero de 1921, a la edad de 43 años, de los cuales, los últimos trece, que vivió en Monterrey, Nuevo León, México, los dedicó a sus negocios, a la diputación en el Congreso de la Unión (fue su presidente en 1914 en el efímero y turbulento periodo huertista), y a la dirección del Gran Hotel Monterrey (como se le llamó, a este hotel en un principio).

Sus múltiples ocupaciones y las vicisitudes de los tiempos revolucionarios no le permitieron concluir su proyecto a plenitud, ni siquiera salvarlo de la hipoteca que aún gravitaba amenazante sobre el inmueble. Es a raíz de su muerte, que su familia continúa con la administración del edificio y cambia el nombre original por el de Gran Hotel Ancira, como un tributo a su memoria. Su epitafio reza como mudo testigo de su bonhomía, desprendimiento, y don de gentes: "¡En verdad os digo que vale más dar que recibir!". En el mismo lote yacen otros parientes. D. Felipe B. Martínez fue el realizador de esta tumba que se encuentra ubicada en el Panteón del Carmen en Monterrey N.L., México (Zona-Serie 1a, Fracción 10, Sección- Acon 2).
Fuentes:
http://es.scribd.com/doc/66287181/Historia-Del-Hotel-Ancira
Panteones del Carmen y Dolores: Patrimonio cultural de Nuevo León, Juan Manuel Casas García y Víctor Alejandro Cavazos Pérez.
Diccionario Biográfico de Nuevo León, Israel Cavazos, UANL, Monterrey, 1984
http://books.google.com.mx/books?id=sgZrDVt0U-gC&printsec=frontcover&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false


Añosa fotografía del Gran Hotel Monterrey (después Gran Hotel Ancira)
Diseño de los arquitectos franceses Henri Sauvage y Charles Sarazin, con ornamentos de Michele Giacomino, planeado y edificado entre 1909 a 1912. La cimentación
del edificio la realiza personal del ejército mexicano bajo el mando del ingeniero militar Victoriano Huerta.
http://biblioteca.mty.itesm.mx

Hombre de mundo y de gran clase, Fernando Ancira Sánchez, era originario de Santiago del Ojo del Agua, en Saltillo, donde nació el 19 de septiembre (otros biógrafos citan noviembre) de 1877, habiendo sido bautizado el 11 de abril de 1878 en la Iglesia de San Esteban Protomártir, de Saltillo Coahuila. Hijo de Don José Miguel Valeriano Ancira-Ibarra y Doña Genoveva Sánchez Flores, tuvo al parecer dos hermanas, María e Irene; él se educó con los jesuitas en el antiguo Colegio de San Juan (allí estudiaron Francisco I. Madero y algunos de sus hermanos, los también hermanos Alessio Robles, y Carlos Pereyra, entre otras distinguidas personalidades que dejaron honda huella en nuestro país, como el mártir de la industrialización mexicana, D. Eugenio Garza Sada, que estudió también por allá una década después).


Museo de las Aves de México, en la ciudad de Saltillo, Coahuila, en las instalaciones del antiguo Colegio de
San Juan que operó de 1878 a 1914

Don Fernando Ancira en su primera juventud realizó parte de sus estudios en los Estados Unidos de Norteamérica y luego se fue al viejo continente, estableciéndose en París, donde se tituló como Licenciado en Derecho, y para el año de 1904 sirvió como segundo secretario en la Embajada de México en Bruselas, Bélgica.

A su regreso al país en 1906, se avecinda en Monterrey hacia 1908 donde destaca como prominente abogado, y donde adquiere en 1910, mediante traspaso de su amigo y poeta "Ricardo Arenales" (cuyo nombre real era Miguel Ángel Osorio Benítez) el periódico "El Espectador"(hecho que se presume que más bien lo hizo por ayudar al reyista Ricardo Arenales, que andaba metido en graves problemas políticos en esas fechas a causa de sus escritos contra el porfiriato, porque a los pocos meses don Fernando cierra el periódico). Aquí en Monterrey se entera del acontecer cotidiano de una incipiente urbe llena de vigor y conoce a muchos hombres de negocios e intelectuales, ganándose su amistad y confianza con el ejercicio de sus servicios de abogacía, detectando que la ciudad carecía de hoteles con todas las molicies que demandan los empresarios y turistas que la visitan, sobre todo los europeos, acostumbrados a otras comodidades.

Con esta idea en mente, hacia mayo de 1909 compró una propiedad en el corazón de Monterrey, a la vera del viejo camino real (hoy avenida Hidalgo) esquina con la calle del Teatro (hoy Escobedo); propiedad que el albacea Pedro Lambretón había adquirido años atrás de la familia Quirós Gutiérrez, y comienza la planeación de su gran sueño, un hotel de cinco pisos del mismo nivel que el Hotel Ritz de Paris, el cual pudiera ofrecer el mejor servicio, comodidad, lujos, y atención a la gente de negocios que viniera a Monterrey. Cabe mencionar que en agosto de 1909, la ciudad de Monterrey sufre una catastrófica inundación al desbordarse el río Santa Catarina, falleciendo más de 5,000 personas y la destrucción de infinidad de casas y edificios, sin embargo como el hotel se empezó a construir en mayo ya estaban edificados los primeros sótanos y no le afectó.

Fernando Ancira Sánchez inauguró el lujoso hotel de estilo neoclásico el 26 de Julio de 1912, con orquesta y chefs franceses, contando con la presencia del entonces Presidente de la República D. Francisco I. Madero, su esposa Doña Sara Pérez, el gobernador Viviano L. Villarreal, y el alcalde de la ciudad D. Alfredo Pérez. En Estados Unidos de Norteamérica, el Gran Hotel Monterrey ya era conocido como uno de los escasos “One Million Dollar Hotel” (Hotel con costo superior al millón de dólares). Era famoso por su belleza y desbordantes lujos.


Foto del Gran Hotel Monterrey, de don Fernando Ancira en 1912
Cortesía de Carmen Marchegiani

Su dueño, Don Fernando Ancira Sánchez, era uno de los cabecillas del partido reyista que apoyaba al anterior gobernador Bernardo Reyes -insurrecto contra Madero- y muerto en acción bélica cuando intentaban liberarlo de prisión el 9 de febrero de 1913, en México, D.F. En esta tesitura, Ancira, su amigo el poeta maldito Ricardo Arenales (quien al poco se cambiaría el nombre a Porfirio Barba Jacob), y los demás reyistas, se vieron precisados, por el agitado clima político, a mudarse a San Antonio, Texas, USA, para zanjar revanchas y reordenar alianzas e ideas.

Luego, tras el asesinato el 22 de febrero de 1913, de D. Francisco I. Madero y José María Pino Suárez por el usurpador Victoriano Huerta (quien había realizado la cimentación del hotel de don Fernando), tropas carrancistas contrarias a Huerta intentaron el 23 y 24 de octubre de 1913 tomar el palacio de gobierno de Monterrey, pero fueron fieramente resistidos, siendo hasta el mes de abril de 1914 cuando finalmente los revolucionarios toman la ciudad de Monterrey. Para esas fechas el régimen de Victoriano Huerta se encontraba en franco desmoronamiento, lo que provocó el triunfo del movimiento revolucionario constitucionalista. Don Fernando Ancira fue diputado y presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión en 1914 en el efímero y turbulento mandato huertista -que finaliza el 15 de junio de 1914, no sin antes haber disuelto el Congreso y asesinado a varios diputados inconformes con su mandato-. Hay evidencia que en esos meses de barbarie de 1914, tropas revolucionarias se instalaron, obviamente sin pagar, cerca de dos meses en el Gran Hotel Monterrey, quien sufre grande pérdida económica por el atropello de la mesnada.

El 13 de marzo de 1915, estando D. Fernando Ancira en Monterrey, el general Francisco Villa acompañado de los generales Felipe Ángeles y José Rodríguez, llega de improviso a la ciudad con la idea de llevarse a como diera lugar un millón de pesos para su campaña revolucionaria contra Carranza, dinero que posteriormente iría a exigir a los integrantes de la Cámara de Comercio e industriales. Fue entonces cuando se dirigió de la estación de ferrocarril La Unión con sus "Dorados" hacia el Gran Hotel Monterrey, donde cuentan que entró a caballo hasta el patio central del hermoso hotel causando conmoción en quien presenciaba ese acto de poder y dejando el recuerdo en la memoria colectiva. Las caballerizas del hotel se encontraban en la parte trasera del inmueble y una posibilidad es que Villa haya entrado a caballo hasta el patio central por el lado donde bellas damas y renombrados caballeros descendían de sus carruajes; sin embargo, dado el temperamento de Villa, no se puede dudar que la otra opción es que realmente haya irrumpido a caballo por la entrada principal del hotel y dirigido hasta el patio central. Hay testimonios que en la fragosa estancia de sus tropas, destruyeron un hermoso y costoso vitral de cielo traído ex profeso de París, amén de dejar daños terribles en los cuartos del hotel que ocuparon.

El general Villa escogió el hotel de Ancira como centro de operaciones, donde la mayor parte de su calamitosa hueste, conformada por generales y dorados, se hospedó. La realidad es que el lujoso hotel se volvió la casa de la "División del Norte", durante los once días que el máximo líder ‘dorado’ pasó en Monterrey. Se cree que a su compañero de afanes, Emiliano Zapata, le explica ahí, los últimos aconteceres de sus acciones y planes el 18 de marzo de 1915. Asimismo durante su estancia, Villa tuvo una pelea y disparó una bala sobre la extraordinaria barra de madera que en aquél entonces se acababa de construir, dejando un balazo en la famosa cantina que posteriormente obtuvo el nombre de “Bar 1900”, siendo testigos mudos las bellas caras "art nouveau" que vigilan en las alturas de sus paredes. Lo cierto y lo atroz, es que la posterior reparación de los innumerables destrozos causados por las tropas del Centauro del Norte, costaron una fortuna al golpeado negocio.

En 1982, se le concedió merecidamente a este histórico hotel, que vivió en carne propia los estragos de la revolución mexicana, la nombradía de “Monumento Artístico y Patrimonio Cultural de la Nación”.
Fuentes:
http://www.hotel-ancira.com/nosotros/
http://www.playersoflife.com/articulo.php?id=581
Antonio Guerrero Aguilar
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/movil/?n=899296
Eduardo Cázares-Monterrey en la Revolución Mexicana-La Batalla
http://www.diariocultura.mx/2012/08/la-gran-inundacion-de-monterrey-en-agosto-de-1909/
https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:NXS5-K7C

Don Fernando Ancira Sánchez, primer dueño de este centenario hotel, requirió una inversión inicial de $500,000 Pesos, zanjados con un financiamiento bancario de $400,000, y el resto con aportación personal y de miembros de su familia. Después de su inesperada muerte, a resulta de un accidente sufrido en una corrida de toros el 2 de febrero de 1921, el edificio fue manejado por su familia, pero a causa del pesado servicio de la deuda, el hotel -que ya había sido intervenido por el banco acreedor muchos años-, pasó a propiedad, mediante compra de la hipoteca en 1929, de D. José Torrallardona Mercader, originario de Montbuy, Cataluña, y llegado a México en 1901, quien durante algún tiempo formó sociedad con Don Ángel Cueva (el mismo gerente que había puesto don Fernando, y quien lo siguió manejando por más de 40 años). Más adelante, a la muerte de don José Torrallardona en 1946, don Arturo, su hijo, continuaría administrando y engrandeciendo el hotel, que ya su padre había recuperado para sí por completo.

Hay indicios, que poco antes de la muerte del empresario Fernando Ancira, acaecida, como se comentó, el 2 de febrero de 1921, cuando Monterrey era una ciudad de apenas 88,479 habitantes, éste habría vendido en marzo de 1920, quizá para aminorar el pasivo del hotel, o para asegurarse del cumplimiento servicio de la hipoteca, o por otras razones desconocidas, dos plantas productoras de ladrillos, con sus consiguientes edificios y maquinaria, a una nueva empresa en formación llamada en aquellos años Ladrilleras Unidas S.A., cuyos propietarios eran Alfonso Madero (hermano de los mártires de la Revolución Mexicana, Francisco y Gustavo), José A. Treviño, Eugenio Zambrano y Elías Villarreal, quienes aportaron un capital de $80,000 Pesos para realizar esta compra. La historia apunta que el ramo de la construcción fue revitalizado a partir de la nueva década. El 8 de junio de 1920, cinco miembros del clan Zambrano, dos de la dinastía de los Madero -Alfonso y Salvador-, y Santiago Belden, entre otros, constituyeron la compañía Cementos Portland Monterrey, S.A. Esta compañía adquirió un terreno mayor a las 16 hectáreas del empresario Vicente Ferrara para el inicio de sus operaciones.
Fuente:
Óscar Flores/Monterrey en la Revolución 1909-1923/ UDEM
http://issuu.com/oflores/docs/mty_en_la_revolucion_completo-1/216
http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080087238/1080087238_24.pdf

Al cumplirse el primer centenario de iniciada la construcción del edificio más emblemático de la hotelería nacional, la familia Torrallardona sigue siendo la propietaria del inmueble, aunque concesionada, desde 1986, la administración del mismo, a la cadena Intercontinental, y a partir de 1991, a la cadena Radisson, y ostenta desde entonces el nombre de Radisson Plaza Gran Hotel Ancira.
Fuentes:
Flores Salazar, Armando V., "El primer centenario del Gran Hotel Ancira"/ Ciencia UANL, Vol. XII, Núm. 3, julio-septiembre, 2009, pp. 245-250, Universidad Autónoma de Nuevo León.
http://www.redalyc.org/pdf/402/40211814003.pdf

A pesar de que el necesario lampreado de la modernidad ha venido afrentando, sin desearlo, la elegancia sin rival de sus ancestrales atalajes, se percibe aún, en este hermoso palacio, un halo de magia y de leyenda viva inexpresable. Una joya en nuestra ciudad. El sueño de un gran hombre preservado en el tiempo por otro gran hombre y su familia.

Miguel Ángel Osorio Benítez, alias "Ricardo Arenales"(después "Porfirio Barba Jacob"), el insigne poeta colombiano de los 4 nombres, amigo del licenciado Fernando Ancira Sánchez, dedicó en los diarios "El Imparcial de Texas" (San Antonio Texas, 10 de febrero de 1921) y en el diario "El Porvenir" (Monterrey, N.L., los días 13 y 14 de febrero de 1921) una hermosa elegía titulada: "A la muerte del licenciado Fernando Ancira", que es un largo artículo que contiene muchos datos auto-biográficos del poeta, y donde dedicara al Lic. Ancira, recién sepultado el día 3 de febrero de 1921 en el Panteón del Carmen de Monterrey, estos soberbios versos -que no atino a descifrar, por mi desconocimiento gordal de los antecedentes de su relación afectiva con éste y con otros poetas e intelectuales de su época-:

"Cuando crucé el campo, a las dulces flores les di una orgullosa mirada real; cuando crucé el bosque, oí sonatinas a rosas divinas que sólo presiente el turpial; y a las aves mágicas y al pavo irreal les di una orgullosa mirada real.

Y honrando una noche la paz de la aldea en ella entré, en la aldea; y sin tomar nada de la paz que había a mí me decía: ¡Qué armoniosa idea! Y al hondo paisaje del linde rural le di otra orgullosa mirada real."

También cita ahí, el poeta Arenales, profundo, en su alegórica elegía -que demanda que sus lectores tengan imaginación y hayan leído alguna versión del añoso cuento latinoamericano de "la flor de lilolá", para que puedan entender su sensible deseo-:

"Y todo va en el turbión de la muerte, de la ignorada muerte... Somos briznas llevadas del huracán. Tu esquife azul flotó raudo, a impulso del último viento, hacia el país donde crece la flor de lilolá".

Fuentes:
http://cvc.cervantes.es/lengua/thesaurus/pdf/15/TH_15_123_079_0.pdf
Barba Jacob "El Mensajero"/Biografía de Fernando Vallejo.
http://www.cuentosdedoncoco.com/2012/10/la-flor-de-lilola-cuentos-de-flores.html

Tratando de indagar a detalle el fatal accidente a resultas del cual perdió la vida D. Fernando Ancira Sánchez, le escribí al historiador taurino y amigo, D. Xavier González Fisher, quien me recomendó amablemente, entre otras cosas, indagar en la hemeroteca digital del añoso periódico jalisciense "El Informador", y en él precisamente encontré, página 5, del viernes 4 de febrero de 1921, sección "Revista Breve de los Estados- Nuevo León", que: "Durante la corrida de toros que se efectuó el último domingo (30 de enero), el Licenciado Fernando Ancira, conocido capitalista de Monterrey, se rompió totalmente un pié al salvar una barrera, pues él se encontraba en el callejón a donde saltó el toro, habiendo esquivado la presencia del animal pasándose al redondel. Como la fractura que sufrió fue gravísima e infecciosa los médicos le amputaron toda la pierna". Posteriormente, el día 6 de febrero de 1921, este mismo medio informativo jalisciense publicaba en su sección "Revista Breve de los Estados": "Se encuentra fuera de peligro el Lic. Fernando Ancira quien, a causa de una caída, tuvo que sufrir la amputación de una pierna". No fue sino hasta el 9 de febrero cuando publicaron que: "El Señor Licenciado Fernando Ancira, quien sufrió un accidente en la plaza de toros de Monterrey, falleció a consecuencias de la quebradura del pié que le resultó del citado accidente". Lo cierto es que había expirado desde el miércoles 2 de febrero, sepultándolo al siguiente día en el Panteón del Carmen en Monterrey.
Fuente:
http://hemeroteca.informador.com.mx/

Respecto al sitio donde ocurrió la desgracia, fue en la "Plaza de Toros Monterrey" antigua, que estaba ubicada donde hoy es la calle de Porfirio Díaz casi esquina con Ruperto Martínez. Esta plaza de toros había sido construida por el Arquitecto inglés avecindado en Texas, Alfred Giles (1853–1920), con cupo para 7,000 personas con costo de $60,000 Pesos, siendo inaugurada el 16 de febrero de 1908, con una corrida de Malpaso para los diestros españoles Rafael Gómez "El Gallo" y Enrique Vargas "Minuto". La plaza fue demolida en 1929. Ahí por la calle Porfirio Díaz, frente al Hospital de San Vicente, aún puede notarse lo que serían los medios del ruedo, pues las casas fueron construidas tal vez sin saberlo, respetando la forma de la plaza, ahora formando el patio central de una típica y tranquila vecindad. (DGarzaPaiz). Curiosamente, el diseño del Panteón del Carmen (abierto al público en 1901), donde reposan los restos de don Fernado, fue realizado por el arquitecto Alfred Giles.
Fuente:
http://htaurinam.blogspot.mx/2012/11/plaza-de-toros-monterrey-antigua.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Alfred_Giles_(architect)

En relación a los sitios donde eventualmente fuera atendido médicamente don Fernando Ancira, del 30 de enero al 2 de febrero de 1921, acaso sería, por la urgencia, el Hospital de San Vicente (sito en la calle de Ruperto Martínez Poniente No 1200), fundado en 1902, por estar justo enfrente de la Plaza de Toros Monterrey (antigua). De no ser así, entonces debieron llevarlo al Hospital Civil de Monterrey, conocido ya para entonces, a la muerte del Dr. José Eleuterio González (Gonzalitos) en 1888, como Hospital González, ubicado sobre la ahora Avenida Pino Suárez cruz con Juan Ignacio Ramón.


Teatro del Progreso
(Foto de 1930 de Jesús R. Sandoval)
http://biblioteca.mty.itesm.mx

Como ejemplo del gusto que tenía don Fernando Ancira de alentar el desarrollo de las bellas artes, cabe mencionar que el 19 de diciembre de 1908, se estrenó el Teatro del Progreso en la calle de Zaragoza (dado que se había quemado en marzo de 1908 el Teatro Zaragoza, propiedad de don Patricio Milmo y del cual eran empresarios los hermanos don Adolfo y Antonio Rodríguez). Se hizo a todo costo: $ 80,000 de aquellos pesos. Tenía localidades de lunetas, plateas, palcos y galerías. Decorado con lujo y muy confortable. Lo inauguró la compañía de zarzuela de Prudencia Grifell. Por cierto que la noche de su inauguración se sirvió un banquete de 200 personas, siendo obsequiadas cada una por la empresa de don Fernando Ancira, don Modesto Martínez y los Hnos. Rodríguez, con monedas de oro, de las llamadas "Hidalgos", de $ 10.00, a las que se grabó la fecha de la inauguración del teatro. En este teatro se celebró el Consejo de Guerra de don Pablo González en 1920. Curiosamente se incendió el 2 de septiembre de 1931 y estaba situado en el lugar en el que posteriormente se edifico el Teatro Elizondo, mismo que fue demolido en 1982, porque el predio entró a formar parte de la Gran Plaza de Monterrey.
Fuente:
http://resenahistoricateatromexico2021.net/transcripciones/831_501201.php?texto_palabra=
http://www.diariocultura.mx/2012/08/historia-del-teatro-en-monterrey/


Gran Hotel Ancira
Ocampo No 443 Oriente, Centro, Monterrey, N.L., México

JOSÉ VIDAL <<TANGUERITO>> (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del famoso pintor taurino Carlos Ruano Llopis

(1878-1950)

Novillero corneado y muerto el 19 de marzo de 1922.

 

Al respecto de este personaje el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere que fue un << matador de novillos y torerillo bufo. Actuó como tal,  algunos años, sin conseguir fortuna estimable. Desengañado, se hizo torero bufo y entró de "Botones" en la cuadrilla de Llapisera. El 19 de marzo de 1922 una res de casta indefinida, toreando en un pueblo de la región levantina, le enganchó e hirió mortalmente. "

 

El erudito taurino español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << José Vidal Bea (Tanguerito, o Sanguerito para otros cronistas), que comenzara sus andanzas por los ruedos como novillero en festejos de tercer orden, actuando ya de torero bufo, resultó gravemente herido el 7 de febrero de 1922 en el coso de Alfara del Patriarca (Valencia) y como consecuencia de las lesiones falleció el posterior día 10 de marzo de 1922 en la capital levantina. "

 

MANUEL GRANERO VALLS (1902 - 1922)

Matador de toros nacido en Valencia el 4 de abril de 1902, en la calle San Antonio nº 1 del Barrio del Pilar, descendiente de una familia burguesa, cursa estudios de música, llegando a ser un buen violinista, profesión que abandona por su afición a los toros, en 1914 con tan sólo doce años de edad se lanza de espontáneo en la Plaza de Toros de Valencia y a partir de este momento su afición se decantaría por el mundo del toro. Sus triunfos como novillero en 1920 en las Plazas de Barcelona Santander y Madrid, al poco de morir Joselito, le llevan a la alternativa, la que recibió de Rafael "El Gallo" el día 28 de septiembre de 1920 en la Plaza de Sevilla. El 22 de abril de 1921 confirmó en Madrid con Chicuelo de padrino.  Apenas cumplidos veinte años, el 7 de mayo de 1922 en Madrid, en corrida en la que Marcial Lalanda confirmaba alternativa con el testimonio de Juan Luis de la Rosa, Granero, en crema y azabache (El cronista Juan José de Bonifaz, extrañamente refiere que vestía ese día de azul marino y oro), siendo empitonado, por la pierna derecha, por un toro cárdeno, bragado,  de nombre  "Pocapena" de la dehesa del Duque de Veragua XV, quinto de la tarde, de mucho poder y nervio, y que había derribado a los picadores en las cuatro varas que recibió, y el que al inicio de su quehacer con la muleta, estando cerca de las tablas, al darle un pase ayudado por alto (o del Celeste Imperio), le derrumbó sobre el albero,  y codicioso, a base de derrotes,  lo llevó hasta debajo del estribo del tendido 2, donde le introdujo, por desventura,  un cuerno por el ojo derecho hasta el cerebro contra la barrera, causándole la muerte casi en forma instantánea, falleciendo a poco en la enfermería, donde nada pudieron hacer, más que coser, de la mejor manera posible, las terribles heridas en el rostro del espada que quedó desfigurado, y con seña de dolor. Fue enterrado en el Cementerio General de Valencia, en medio de una gran manifestación de duelo, en un mausoleo realizado por el escultor valenciano José Arnal García. Granero, dejó ver en su corta vida de torero una excepcional valentía, además de muy buenas maneras, sobre todo con la muleta y por la derecha, así como una notable creatividad (fue el creador del conocido y vistoso "pase de la firma"); todos ellos indicios de que, perfeccionando el dominio de los toros, hubiera podido llegar a ser un fuera de serie, dominaba como pocos el acero y las banderillas. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra Víctimas del Toreo. "

 

Por su parte,  el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su tragedia,  que << ¡Con cuanta ilusión ciñó aquel tierno terno azul marino y oro Manuel Granero Valls la tarde del 7 de mayo de 1922 en la plaza de Madrid! Estaba seguro que triunfaría en el empeño al competir con Juan Luis de la Rosa y Marcial Lalanda, quien confirmaría en tal oportunidad su alternativa. El cartel de “no hay billetes” sobre las taquillas del coso demostraba la expectación surgida. El astado que salió en quinto lugar, “Pocapena”, con la divisa del duque de Veragua, empitonó al  diestro por la pierna derecha al iniciar la faena con un pase ayudado por alto, los que entonces se denominaban “del Celeste Imperio”. Una vez el espada sobre la arena, el toro, de varios derrotes, metió el cuerpo del torero bajo el estribo del tendido 2, el de la cátedra de aquellos tiempos, para tirarle una cornada que, penetrando por el ojo derecho, le destrozó la masa encefálica con fractura de diversos huesos del cráneo. La firme esperanza, no solo de la afición de su Valencia natal, sino de toda España, llegó sin vida a la enfermería de la plaza. El violín, en este caso tanto de Ingres como de Granero (había estudiado para violinista), quedaba así callado para siempre. "


Más información y Videoteca de su sus pompas fúnebres en:
http://apellidogranero.blogspot.com/2011/03/manuel-granero-valls-torero-valenciano.html
Manuel Granero, en el trágico momento en que el asta de «Pocapena», penetra en la región orbitalina derecha, siguiendo su recorrido, con fractura del fondo de esta cavidad; sigue por la fosa cerebral media, atravesándose en toda su extensión, destrozando la masa encefálica; los huesos frontal, etmoides, esfenoides, parietal, temporal, maxilar superior y malar, con desgarramiento de partes blandas del pericráneo, desde la órbita y procedencia de gran cantidad de masa encefálica, con fractura igulamente del cráneo, que da comunicación con esta cavidad y de ésta con la faringe. La herida es mortal de necesidad. Otra herida contusa de tres centímetros en la cara anteriointerna del muslo derecho. El herido que penetró en la enfermería en estado agónico, falleció momentos después.
Fuente: (Foto y Crónica)
Víctimas del Toreo (Tomo I, página 103) Juan José Zaldivar Ortega

MANUEL VARÉ GARCÍA "VARELITO" (1893 - 1922)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de toros sevillano y trianero nacido el 29 de septiembre de 1893. Debuta con novillos el 27 de julio de 1913 en la arena de Madrid, donde, cinco años después, el 26 de septiembre de 1918 habría de tomar la alternativa de manos de José Gómez Ortega, "Joselito", en presencia de Domingo González Mateos, "Dominguín", que hizo las veces de testigo. "Varelito" se doctoró con la lidia y muerte del toro “Flor de Jara”, del hierro de García de la Lama. Lesionado gravemente por el toro “Bombito”, negro y cornicorto No 33, de la dehesa de Guadalest el 21 de abril de 1922 en la Plaza de Toros de Sevilla, en la última corrida de su famosa feria, la que no le había sido propicia. Refieren las crónicas del suceso, que ese día parecía flotar en el ambiente el recuerdo de “Joselito”, el malogrado, y la ausencia de Belmonte. Salió a torear “Varelito” el quinto toro ya nombrado, sin conseguir desarrugar el ceño hosco de la gente. A la salida de un pinchazo, el toro le enganchó e infirió una gran cornada, con rotura del esfínter anal y la mucosa anterior del recto, desgarros musculares y destrucción de vasos. Al ser conducido a la enfermería se le oyó decir: " ¡Ya me la ha pegao! ¡Ya os habéis salido ustedes con la suya!", refiriéndose a los espectadores. Cerca de un mes luchó entre la vida y la muerte en medio de grandes sufrimientos. El interés de los aficionados por su estado de salud tuvo todo el carácter de un remordimiento. El 13 de mayo de 1922 fallecía, a las seis de la mañana. Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

Refiere el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << con paso firme conseguía ganar puestos en el escalafón de espadas de alternativa el sevillano y trianero Manuel Varé García (Varelito). Sus reiterados triunfos en la suerte suprema, con un estilo muy personal de realizarla, fue la principal causa de sus éxitos. Y, precisamente, al salir a propinar un pinchazo al toro “Bombito”, del hierro del marqués de Guadalest, lidiado en Sevilla el 21 de abril de 1922, en la última corrida de su famosa feria, la que no le había sido propicia, fue herido de suma gravedad en el recto, y a sus resultas moriría el siguiente 13 de mayo. No pudo cumplirse la profecía de un popular crítico taurino y poeta festivo de que habría de aviyelar millones de vareses. "

Refiere sobre las muertes de Granero y Varelito el acreditado cronista José Ramón Márquez, que en la desgraciada corrida del día 21 de abril de 1922, última corrida de la Feria, en la que el toro "Bombito", número 33, de Guadalest, propinó la fatal cornada que le costaría la vida a Manuel Varest, "Varelito".Éste alternaba con Manuel Jiménez "Chicuelo", Manuel Granero y Marcial Lalanda. Es sabido que Varelito no murió inmediatamente en la arena. Fue operado de urgencia en La Maestranza y después enviado, como entonces era costumbre, a su casa de la calle Gerona. En la casa se habilitó una habitación de la planta baja como enfermería donde poder atenderle y practicarle las dolorosas curas de la época anterior a la penicilina e incluso se enarenó un tramo de la calle para evitar que el ruido de los carruajes y los cascos de los caballos al pasar pudiesen molestar al torero mal herido. Entre los que se acercan a la casa a interesarse por el estado de salud del maltrecho diestro se encuentra su compañero de la desdichada tarde, Manuel Granero. Para animarle, le dice: -Anda, hombre, que tienes que ponerte bien, que tenemos que volver a torear juntos. El trianero le responde: -Qué más quisiera yo, Manuel. Yo estoy muy mal y me voy a morir... Granero, que era un torero bastante jovial, se ríe y le responde: -¿Tú te vas a morir? Pues mira, que a lo mejor me muero yo antes.

El día 7 de mayo, en la Plaza Vieja de Madrid, el toro "Pocapena" de Veragua le propina una tremenda cornada a Granero en las tablas del tendido 2 que le entra por el ojo destrozándole el cerebro y ocasionando la muerte inmediata del valeroso torero valenciano. Varelito fallece de septicemia en Sevilla el día 13 de mayo a las seis de la mañana, seis días después de Granero. Se da además la triste circunstancia de que se había organizado el bautizo de la hija de Varelito, de siete meses de edad, para después de la corrida. Por ese motivo y para actuar como padrino de la niña había viajado a Sevilla el pintor taurino Ruano Llopis, que era íntimo amigo del torero.
Fuente:
http://salmonetesyanonosquedan.blogspot.com/2010/11/sobre-las-muertes-de-granero-y-varelito.html

PANEZAS (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

“Corrida en Casa Vieja”

Del Pintor Francés Roger Montebello

Un aficionado apellidado “Panezas” resultó mortalmente herido en la localidad francesa de Saint René de Provence el 14 de mayo de 1922. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 191) 

JOSÉ BELZA "BELZITA" (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

“Quijotesco”

Obra del pintor cubano Carmelo González Gutiérrez

Novillero corneado y muerto en Nimes Francia  por un toro de la dehesa de Robert  el 25 de julio de 1922.

 

Al respecto de la crónica anterior, el maestro Juan José Zaldivar Ortega difiere en la fecha del fallecimiento y en el nombre de la dehesa del bicho asesino, al afirmar en su obra “Víctimas del Toreo”, que: << José Belza (Belzita), matador de novillos y banderillero, que casi con toda seguridad era hermano de Francisco, ya que los dos hicieron casi toda su carrera taurina en Francia, además del apellido y el mote. El 25 de mayo de 1922, cuando llevaba toreando en el país galo varios años, fue cogido por un novillo de la Camarga, en la Plaza de Toros de Nimes, ocasionándole una cornada en el pecho, a consecuencia de la cual falleció a los pocos momentos."

 

En el estudio “Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801-1941 de los doctores Puertas y Celis”,  refieren que la cogida y el  suceso del fallecimiento acaecieron el 25 de julio de 1922.

 

El erudito Juan José de Bonifaz Ybarra, en su obra “Víctimas de la Fiesta”, refiere de la suerte de este infortunado garapullero que << sus principios en las arenas habían sido como novillero y los cosos franceses su lugar habitual de acción. Pero José Belza (Belzita), al no lograr ascensos en su escalafón, se convirtió en banderillero. Al participar el 25 de mayo de 1922 en una corrida que tuvo por marco el coliseo de Nimes (Francia), es corneado de tanta gravedad por un astado de la Camarga que el óbito tardó muy poco tiempo en presentarse. "

JUAN RUIZ <<LAGARTIJA II>> (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos
“Torero Español II” (2008)
Obra del pintor argentino Pepe Barraquero

Espada que le cogió de muerte el toro “Gorete” de la ganadería de Antonio Flores, en la Plaza de La Condomina de Murcia el 25 de junio de 1922, la herida fue en la región inguinal derecha, de doce centímetros de extensión, con sección completa de la vena femoral y safena. Esa tarde no pudo ser más accidentada. “Durante la lidia del quinto novillo ingresaron en la enfermería tres toreros. El picador (Suizo), con un puntazo en la región posterior de la pierna derecha. El banderillero (Rubio), con un puntazo en el tercio medio del muslo derecho de cinco centímetros, y el espada, Juan Ruiz (Lagartija II), con una cornada mortal”

Abundando sobre la tragedia, el historiador Juan José Zaldívar Ortega, refiere que <<Juan Ruiz (Lagartija), matador de novillos segoviano, que comenzó rodando por capeas como banderillero, y en 1915 actuó ya en corridas de su provincia como sobresaliente de espada. El 1 de septiembre de 1916  figuró como matador en la plaza de su ciudad natal. Al banderillear al tercer novillo recibió un palotazo que le hizo retirarse del ruedo. No consiguió progresar en la profesión y, sin embargo, toreó varias funciones, sin lograr presentarse en Madrid. El 25 de junio de 1922 fue a torear a Murcia novillos de don Antonio Flores, en unión de “Facultades” y “Nacional chico”. Al entrar a matar el quinto novillo fue cogido al dar una gran estocada, resultando con tan grave herida en la ingle derecha que falleció a las nueve de la noche. La corrida se  suspendió al darse cuenta el público de la gravedad de la herida. "

El historiador Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta,  que << llevaba ya bastantes años en la profesión torera Juan Ruiz (Lagartija II) cuando marcha a torear el 25 de junio de 1922 a la plaza de Murcia. Al dar una magnífica estocada a su segundo oponente, de la divisa de Antonio Flores, es herido de extrema gravedad en la ingle derecha, lo que provocó su deceso a primera hora de aquella misma noche. El público al darse cuenta de la importancia de la cornada, solicitó y obtuvo de la presidencia la suspensión del festejo. "

Cita don F.Ojados, del diario español "La Verdad", en una completísima editorial titulada: "Cuando los tendidos se visten de luto", publicado el 6 de septiembre de 2012, a raíz de los festejos conmemorativos de los 125 años de la plaza de toros "La Condomina" de Murcia, que el novillero Juan Ruiz 'Lagartija II' fue la cuarta víctima mortal en dicho coso. El suceso tuvo lugar durante el 25 de mayo de 1922. El burel que lo cogió de muerte era de la ganadería de Antonio Flores y respondía al nombre de 'Gorete'. La herida fue en la región inguinal derecha, de doce centímetros de extensión, con sección completa de la vena femoral y safena. Esa tarde, en la que debutaba como cirujano de "La Condomina" el doctor Sánchez-Parra, no pudo ser más accidentada. Durante la lidia del quinto novillo ingresaron en la enfermería tres toreros. El picador, "Suizo", con un puntazo en la región posterior de la pierna derecha. El banderillero, "Rubio", con un pinchazo en el tercio medio del muslo derecho de cinco centímetros, y el mencionado espada, Juan Ruiz "Lagartija II", con una cornada mortal.
Juan Ruiz era segoviano. Comenzó como banderillero en capeas y, en 1915, actuó en corridas de su provincia como sobresaliente. El 1 de septiembre de 1916 figuró como matador en la plaza de su ciudad natal. No logró presentarse en Madrid, pero llevaba bastantes años en la profesión cuando vino el 25 de junio de 1922 a Murcia para torear novillos de Antonio Flores, en unión de "Facultades" y "Nacional chico". Recibió la cornada al matar al quinto novillo y, tan grave fue la herida, que falleció a las nueve de la noche. El público, al darse cuenta de la importancia de la cornada, solicitó y obtuvo de la presidencia la suspensión del festejo.
Fuente:
http://extras-murcia.laverdad.es/especiales/125-anos-plaza-toros-murcia/1663-cuando-los-tendidos-se-visten-de-luto

MARTÍN ECHANDÍA "CHICO o CHIQUITO DE BASURTO" (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del excelso pintor  Roberto Domingo Fallola (París 1883-Madrid 1956).

Banderillero y novillero vasco, que el día 9 de junio de 1922, en Medina de Rió Seco (Valladolid), un toro de la dehesa de Villagodio le dio una cornada en la cabeza,  y tras delicadísima operación, perdió la razón, siendo traslado al Hospital de Valladolid, donde expiró el 7 de agosto de 1922. (Coinciden estas fechas de cogida y fallecimiento con los que se refieren en el estudio Accidentes Oculares en la Tauromaquia I  de 1801 a 1941 de los doctores Puertas y Celis)

Al respecto de este lidiador, la versión de don  Juan José Zaldívar es la siguiente: << Martín Echeandía (Chico de Basurto), novillero y banderillero vasco, por su apellido nacido en la localidad de Basurto. Tras banderillear se presentó como novillero en Madrid, en festejo nocturno, el 15 de julio de1920, y con novillos del Duque de Tovar. En su segundo novillo estuvo desgraciadísimo, y al oír el tercer aviso de la presidencia y ver salir los cabestros a la plaza, se arrancó la coleta. No volvió a torear en Madrid, y muy poco en las demás plazas. El 9 de junio de 1922, en Medina de Rioseco (Valladolid), un toro de Villagodio le dio una cornada en la cabeza y tras delicadísima operación, perdió la razón, siendo traslado al Hospital de Valladolid, donde expiró el  4 de julio de 1922."

El erudito taurino español, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere de esta víctima de la fiesta, que << en la plaza de Medina de Rioseco (Valladolid) es herido de gravedad en la cabeza por un novillo de Villagodio el espada Martín Echeandía (Chico de Basurto) el 9 de junio de 1922. Pese a una laboriosa intervención quirúrgica, el herido pierde la razón, dejando de existir en el hospital de Valladolid el 7 de agosto del mencionado año "

En las efemérides del Blog Taurino "A Los Toros", citan que el 9 de junio de 1922 el novillero Martín Echeandía "Chico de Basurto" fue cogido en Medina de Rioseco (Valladolid), un toro de Villagodio le corneó gravemente en la cabeza, tras delicada operación fue trasladado al Hospital de Valladolid en donde perdió la razón, allí falleció el 7 de agosto siguiente.
El 22 de junio de 1913 se celebró en la plaza de toros de Vista-Alegre de Bilbao una novillada en la que tomó parte. Se lidiaron seis novillos de la ganadería de don Amador García, de Salamanca, para los espadas Alejandro Irala, de Bilbao; Basilio Segura, de Marzana (Bilbao); Jerónimo Loizaga "Chatillo de Baracaldo"; Diego Mazquiarán "Fortuna de Sestao"; Martín Echeandía "Chico de Basurto" y Elisardo Urgoiti, de Bilbao. Hubo tres premios: el primero, de una onza de oro y un contrato para Septiembre; el segundo, de media onza de oro y contrato también, y el tercero, de cinco duros, en oro. Inició su carrera como banderillero hasta que se presentó en Madrid de novillero en la corrida nocturna celebrada el 15 de julio de 1920, con novillos del duque de Tovar. Le dieron los tres avisos en su segundo novillo y ni corto ni perezoso se arrancó la castañeta. A pesar de ello volvió a la actividad aunque poco fue lo que toreó desde entonces hasta la fatídica tarde a que hacemos referencia.

SILVINO CARBONELL (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

“Tendidos”

Obra del pintor español Carlos Pardo Vázquez

Banderillero que fue cogido y muerto por un novillo el 9 de agosto de 1922 (Fuente Accidentes Oculares en la Tauromaquia I  de 1801 a 1941 de los doctores Puertas y Celis)

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere en su obra “Víctimas de Toreo”,  que << Silvino Carbonell, banderillero en novilladas, que el 9 de agosto de 1922 toreando como tal en la Plaza de Toros de Silla (Valencia), y cuando estaba a punto de entrar en un burladero, le alcanzó la res, infiriéndole una cornada tan grave que murió pocos minutos después.

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  refiere que << el 9 de agosto de 1922 en la localidad valenciana de Silla, cuando un novillo hirió al modesto Silvino Carbonell en el transcurso de una función taurina de escasa categoría. "

FRANCISCO MATESANZ (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Sepúlveda (Segovia)

Cortesía del Sitio Web: http://imagesb.ciao.com

El 3 de septiembre de 1922 era cogido mortalmente en Sepúlveda (Segovia), el aficionado Francisco Matesanz.  (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo7, Página 191). 

SATURNINO MUCIAGAS (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia en Morata de Tajuña

Cortesía de Ana Salcedo/ Sitio Web: http://.panoramio.com

Aficionado que encontró la muerte al ser herido en una capea celebrada en Morata de la Tajuña (Madrid) el 10 de septiembre de 1922. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo7, Página 191). Justo 11 años atrás, el 17 de septiembre de 1911, en una capea celebrada en esa misma población, había fallecido, el también aficionado Francisco Alarcón Sanz.

PELAYO HERNÁNDEZ (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Novillada en Chinchón (Madrid)

Cortesía del Sitio Web: Toros con Retranca/ http://torosconretranca.blogspot.com

El 24 de septiembre de 1922, en el desarrollo de una capea en la localidad madrileña de Chinchón, dejó de existir el aficionado Pelayo Hernández. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo7, Página 192)

MARIANO GARCÍA (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

Antigua Capea de 1934

Cortesía de http://.joseluisluna.com

El 8 de octubre de 1922, fallecía el aficionado Mariano García, en una capea, de un modesto pueblo de Zaragoza (España). (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”) 

TEODORO BRAVO "CHAMIZO" (XXXX - 1922)

Solo para efectos ilustrativos

“Cuadrilla”

Del coetáneo pintor colombiano Diego Ramos

Muletilla que irrumpió como espontáneo en la plaza de toros de Málaga conocida como “La Malagueta”, y que fue corneado mortalmente el 26 de noviembre de 1922, muriendo al día siguiente.

 

El erudito Juan José de Bonifaz Ybarra, contrario a tales afirmaciones respecto de la dudosa calidad del artista, refiere que << por tratarse de un torero profesional, y no de un mero aficionado, creo que es éste (se refiere al listado de novilleros), y no otro, el lugar adecuado para inventariar al madrileño Teodoro Bravo (Chamizo), que se lanzó de espontáneo en la plaza de Madrid el 26 de noviembre de 1922. Un novillo de Natera le propinó tan importante cornada en la región lumbar que la muerte no se hizo esperar, presentándose a primeras horas de la madrugada del siguiente día. "

 

A mayor abundamiento sobre lo acontecido, el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere que << Teodoro Bravo (Chamizo), matador de novillos madrileño, que el 26 de noviembre de 1922, en una novillada en la que alternaba “Belmontito” y Rafael Fuentes Bejarano, en un mano a mano, se tiró al ruedo en el tercer novillo, en la plaza de toros de Madrid,  perteneciente a la ganadería de don Antonio Natera Junquera, y al intentar darle un pase con la muletilla que llevaba preparada, el novillo le enganchó, infiriéndole una cornada en la región lumbar que le ocasionó la muerte a las tres de la madrugada del día citado al principio."

PEDRO FERNÁNDEZ "HABANERO II " (1900 - 1923)

Solo para efectos ilustrativos

“El Torero Sale en Hombros de los Aficionados”

Aguafuerte de Pablo Picasso (1957)

Matador de novillos, nacido hacia el año 1900, falleció en la primavera de de 1923, a los 23 años de edad, a consecuencia de la cornada que le infringió una vaca en un tentadero, de una ganadería vallisoletana, que le fracturó el cráneo. Dejó mayor recuerdo de su bondad y simpatía que de sus facultades toreras. Fue hermano de Ramón, el también novillero del mismo apellido y apodo. No dudamos en que la sugestión del ejemplo de éste le impulsó a dedicarse al toreo, frecuentando capeas y funciones pueblerinas, en las que era conocido con el remoquete de “Perico el Tiembla”. En plazas de cierta categoría, incluso en la de Valladolid, comenzó toreando como subalterno en 1916. El 7 de junio de 1918 le proporcionó su hermano el puesto de sobresaliente en una novillada, y en 1919 trabajó muy poco y en modestísima jerarquía, como novillero. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra, “Víctimas del Toreo”- Apartado de Novilleros)

ENRIQUE FERNÁNDEZ MÉNDEZ "CARBONERO" (1877 - 1923)

Novillero español natural de Madrid y nacido el 23 de junio de 1877, que fue corneado el domingo 22 de julio de 1923 en la Plaza de Toros “La Sevillana” de Villahermosa Tabasco, México. Ese día alternaba con los toreros Jesús Tenes y Francisco Montes con toros de Zaragoza de d. Nicolás Valenzuela. “El Carbonero de Madrid” venía de la Ciudad de México, y a su paso por el poblado de Frontera, estado de Tabasco, toreó con éxito en dos festejos  los días 17 y 24 de junio, llegando a Villahermosa los primeros días de julio de 1923, donde con ciertos apuros y la ayuda de aficionados  logró que lo incluyeran en la última corrida de la temporada, por estar previamente confeccionados los carteles; así que su trágico destino le hizo luchar a contra corriente para hacerse de un sitio en la trágica corrida de su muerte, porque incluso estaba ya por irse de Villahermosa porque no conseguía torear. La malaventura de Enrique, comenzó desde el estreno, con su primer astado en suerte,  el segundo toro de la tarde, un berrendo en negro, terciado, cornicorto, ligero de remos y asustadizo en los albores de las tareas de  capa, dando visos de manso. En este estado de incertidumbre, frente al tendido de sol, “Carbonero” le sale al encuentro de la bestia, tropezándole en el viaje y,  quedando suspendido del pitón izquierdo con su lado derecho del vientre, y ahí le lleva a tumbos  entre seis u ocho metros hasta que lo despide inclemente contra las tablas causándole un fuerte golpe en la región frontal sobre el estribo. Hecho el daño irreparable, el toro sigue su viaje sin mostrar codicia para volver sobre el caído, cosa que aprovecha el maltrecho torero para saltar la barrera y caer al callejón, pero al hacerlo, por la amplitud de la herida, se le botan los adentros, y con una serenidad, y un valor de dar espanto , se incorpora cogiéndose el tripero con  las manos,  y así avanzó por el callejón de 10 a 12 metros hasta coger auxilio, quienes le llevan a la desprovista enfermería, donde le tuvieron con los intestinos expuestos por más de 2 horas hasta que le llevaron en camilla a la Quinta de Salud de la Beneficencia del Comercio de Tabasco,  donde pasó a los cuidados del Dr. Ciro P. Morales, quien observó una herida de 12 cms de extensión en la fosa ilíaca derecha con hernia masa intestinal, de pronóstico muy grave, por el calor reinante, y por lo prolongado de la espera (lo trasladaron hasta que finalizó la corrida). Aún en esos dolores, el bravo torero jamás perdió el sentido hasta su fallecimiento en las primeras horas del 24 de julio. Con la ayuda económica del matador Jesús Tenes y  de la Colonia Española de la localidad, costearon sus gastos funerarios, y fue posible sepultarlo dignamente en el cementerio general de Villahermosa, gracias a que d. Manuel Sosa, “El Gallo Tabasqueño”, un torero retirado que actuaba en la trágica corrida como cambiador de suertes, tuvo el acierto y la grandeza de espíritu, de obsequiar al difunto un lote de su propiedad en el cementerio. (Fuente: http://.bibliotoro.com/gacetas)

Respecto de sus inicios y andanzas taurinas, es acertado el leer la crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, quien refiere que fue un << matador de novillos, nacido en Madrid el 23 de junio de 1877, y que falleció el 22 de julio de 1923, a la edad de 46 años, cuando ya viejo, pero aún valiente, sufrió una mortal cogida en la plaza mexicana de Vistahermosa (Estado de Tabasco). Así acabó la vida del modesto diestro madrileño. Valiente por antonomasia, todos los cronistas coincidían en juzgar que con el valor que derrochaba “Carbonero” se podían defender cuatro lidiadores. Con un poco más de finura e inteligencia torera, Enrique hubiera llegado bastante más arriba. Dejó la carbonería en la que trabajaba con sus padres para, en unión de Vicente Pastor (Frequito) y otros muchachos de la barriada madrileña de Embajadores, acudió a las capeas en pueblos de los alrededores de la Corte. El 8 de abril de 1890, a los diecisiete años de edad, estoqueó en la antigua Plaza de Toros de Carabanchel Bajo (Madrid) cuatro  novillos de Mateos y en esa plaza fue el novillero obligado en todas las corridas, derrochando valor. En la temporada de 1900, alternó con los novilleros Juan Fernández (Salamanquino) y Gregorio Taravillo (Platerito). El 17 de diciembre de 1905 se presentó en Madrid, alternando con Anastasio Castilla, Negrete y Juan Cecilio (Punteret). Siguió toreando en diversas plazas de la Península, siempre derrochando valor hasta la temeridad, que en ocasiones le produjeron graves accidentes. El 7 de julio de 1908 sufrió una cogida en la Plaza de Toros de Vista-Alegre de Bilbao, análoga a la que privó de la vida a Andrés del Campo (Dominguín), poniéndole al borde de la muerte. En vista de que en España no era muy apreciada su labor, marchó varias veces a América, toreando en varios países, tomando allí la alternativa de matador de toros. Tanto en Lima como en Caracas o México, su trabajo despertaba gran expectación. "

El ilustre cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere de esta víctima de la fiesta, que << buscando mejor fortuna marchó a tierras mexicanas el madrileño Enrique Fernández Méndez (Carbonero), ya veterano en las lides taurinas. Al tomar parte en el festejo celebrado en la plaza “La Sevillana” de Villahermosa, en el estado de Tabasco, el 22 de julio de 1923, es corneado en el vientre por una res de Zaragoza, con la triste consecuencia de que la muerte le llegó el día 23 en la Quinta de Salud de la Beneficencia del Comercio, de la mencionada localidad azteca. "

Cuenta el insigne historiador mexicano, don Luis Ruiz Quiroz, en sus famosas efemérides, que el 6 de noviembre de 1910, Enrique Fernández "Carbonero de Madrid", toma la alternativa en Tlaquepaque (Jalisco), México, de manos de José Moreno "Lagartijo Chico", con toros de la ganadería Espíritu Santo.

IGNACIO DONOSO "PELUCHO " (XXXX - 1923)

Solo para efectos ilustrativos

“Dos Maletillas” (2008)

Acuarela del pintor español José Ato Saorin 

Rehiletero cogido y muerto por un novillo el 9 de septiembre de 1923.

 

A mayor abundamiento sobre su andadura en los ruedos, el escritor Juan José Zaldívar Ortega nos relata en su preciosísima obra “Víctimas del Toreo” que << Ignacio Donoso (Pelucho), banderillero de toros, nacido en Madrid hacia el año 1892, falleció el 9 de septiembre de 1923, a los 31 años de edad. Aquel día se celebró en Madrid una novillada, y al poner un par de banderillas “Pelucho” el primer toro, llamado “Travieso”, de don José Pereira Palha Blanco, recibió un tremendo porrazo en la región lumbar izquierda, al parecer sin importancia. Se le condujo conmocionado a su domicilio, donde dejó de existir a las diez de la noche del mismo día. Sin duda, el fallecimiento fue consecuencia de la cogida que sufrió en la Plaza de Toros de Pamplona el 8 de julio de 1922, en que resultó con la fractura del hueso frontal. Se dio a conocer en 1910 en la Plaza de Toros madrileña de Tetuán de las Victorias, donde toreó varios años y fue muy aplaudido. El 10 de septiembre de 1912 en una novillada celebrada en Miguelturra (Ciudad Real), alternando con “Merchenero”  en la muerte de reses de don Daniel García de la Rubia, de Piedrabuena, y su labor fue bastante buena y lucida, tanto con el capote como colocando banderillas. En 1915 era considerado por la afición inteligente que le conocía como banderillero y peón de los notables, a pesar de lo cual no conseguía figurar en una cuadrilla importante. En 1922 iba de banderillero puntillero con Marcial Lalanda. En cuanto el toro, por su nombre, es el único que figura con él en la relación que disponemos de más de 6,000 toros, lo cual resulta un hecho curioso. "

 

Al respecto de su trágica suerte, el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz relata en su obra Víctimas de la Fiesta que << otras alturas alcanzó el antiguo novillero Ignacio Donoso (Pelucho), que en realidad se llamaba GABRIEL PÉREZ SÁNCHEZ, pues llegó a formar en las plantillas de Marcial Lalanda y Victoriano Roger (Valencia II). Al parear el toro “Travieso” , de la divisa de Palha, el 9 de septiembre de 1923, en la plaza de Madrid, recibe un fuerte varetazo en la región precordial, al que no se concede demasiada importancia en la enfermería, por lo que marcha a su domicilio, donde fallecería esa misma noche. Posiblemente, la causa remota de tan fatal desenlace hay que buscarla en la cogida que sufriera el 8 de julio de 1922 en Pamplona, cuando un astado de Cándido Díaz le fracturó el frontal. " 

En este engaño de pensarle muerto el 8 de julio de 1922 en la plaza de Pamplona a resultas de la terrible cogida ocasionada por un toro de C. Díaz, incurre el afamado cronista "Pepe Alameda", quien relaciona al banderillero de mote "Pelucho" entre los fallecidos del año de 1922.

GIOVANNI (1880 - 1923)

Solo para efectos ilustrativos

Foto del Torero Landés Christophe Avignón

Cortesía de MJ-Sitio Web: http://.festejospopulares.net

Un practicante del toreo landés apellidado Giovanni, de 43 años de edad, resultó herido de tal gravedad por una vaca de la ganadería de Manuel Lorenzo el 9 de septiembre de 1923, en la localidad francesa de Marciet, que no pudo evitarse su fallecimiento, ocurrido el posterior día 15 del mismo mes de septiembre de 1923. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su libro “Víctimas de la Fiesta”- Capitulo 6- Toreros Landeses- , Página 184) 

ANTONIO POSTIGO "EL SEÑORITO" (XXXX - 1923)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del reconocido Pintor  Roberto Domingo Fallola (París 1883-Madrid 1956).

Novillero corneado el 15 de agosto de 1923 y que fue muerto el 22 de septiembre  del mismo año a consecuencia de las heridas.

 

El cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador, que fue un << matador de novillos, que en la novillada celebrada en la Plaza de Toros de Madrid, la tarde del 15 de julio de 1923, se arrojó al ruedo, y tan bien toreó que fue contratado por la Empresa para la nocturna celebrada siete días después, el 22 del mismo mes. Estoqueó un novillo y quedó bien. Toreó después algunas novilladas más, y el 15 de agosto de 1923, actuando en la Plaza de Toros de Jaén, fue cogido y herido por un novillo de Sempere, tan gravemente que, tras luchar con la muerte largos días, falleció el 22 de septiembre de 1923 en un hospital de Jaén. El 21 de julio de 1923 había alternado con Daniel Moreno y Aurelio Alcolado Martín, en la Plaza de Toros de Madrid. Alcoholado, fue un matador de novillos, nacido en Reinosa (Santander) el 29 de noviembre de 1899. "

 

El afamado cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << Antonio Postigo (el Señorito), así apodado porque como tal iba trajeado cuando se lanzó como espontáneo en la plaza de Madrid el 15 de julio de 1922, bien poco pudo actuar como torero profesional. El 15 de agosto de la siguiente temporada de 1923, es cogido en el coso de Jaén por un astado de la vacada de Sempere, y tras larga lucha con la muerte es vencido el día 22 de septiembre del mismo año en la citada capital andaluza."

DOROTEO ARANGO ARÁMBULA << PANCHO VILLA >> (1876 - 1923)

Francisco Villa

“EL Centauro del Norte”

Cortesía  del  Archivo Life

José Doroteo Arango Arambula, alias Francisco (Pancho) Villa, fue un héroe y mártir de la revolución mexicana que nació en San Juan del Río, en Durango (México), el 5 de junio de 1876. Sus padres fueron humildes campesinos, por lo que no tuvo recursos para asistir a la escuela. Desde pequeño se ganó la vida en diversos oficios. En su juventud se involucró en las bandas que robaban ganado a los hacendados de su región, y fue perseguido por las autoridades federales. En 1910 ya era líder de una partida de bandoleros, con los cuales se unió al movimiento de Francisco Madero que luchaba contra el tirano Porfirio Díaz. Durante el periodo de "Revolución Mexicana" destacó como jefe guerrillero. Cuando Madero fue asesinado en 1913, Pancho Villa se unió a las huestes de Venustiano Carranza para combatir al gobierno de Victoriano Huerta. Logró importantes victorias en el norte de México, como la toma de Ciudad Juárez. En 1914 rompió con Carranza, y se unió a las fuerzas campesinas que lideraba Emiliano Zapata. Sin embargo, con el apoyo de Estados Unidos, las tropas de Carranza obligaron a Pancho Villa a replegarse a Chihuahua. Con ánimo de venganza, Pancho Villa atacó en 1916 el pueblo estadounidense de Columbus. Para castigarlo, el presidente Woodrow Wilson envió poderosas tropas al mando del general John Pershing. Durante cuatro años el llamado "Centauro del Norte" logró escapar tanto de las fuerzas de EE.UU. como de las de México. En 1920, firmó la paz con el presidente Adolfo de la Huerta, y se retiró a la Hacienda de Canutillo, en Durango. Sin embargo, sus antiguos enemigos terratenientes organizaron un plan para matarlo. El 20 de julio de 1923 fue asesinado a balazos en su coche, cuando transitaba en la ciudad de Hidalgo del Parral, al norte de México.

Fuente:

Arturo Gómez Alarcón

http://fichasdehistoria.blogspot.com/2009/09/biografia-de-pancho-villa-resumen.html

 

Hurgando anécdotas de Villa, reencontré un escritor norteamericano, injustamente excluido de los catálogos de los historiadores importantes de México, que da noticias del “Centauro del Norte” como sólo los fuereños pueden hacerlo. Se trata de John Reed, reportero norteamericano que estuvo con Villa unos años acompañándolo en sus batallas y gozó la oportunidad de conversar mucho con él. Escribió una pequeña obra llamada “México Insurgente”, que por cierto fue motivo de un rollo fílmico deplorable. De esas pláticas dio cuenta sabrosa de los temas que surgieron al chisporroteo de las fogatas y que nos dicen mucho de Villa y por supuesto del mismo Reed, cuyas preguntas y métodos para abordar la conversación eran (y son ) envidiables. Este John Reed tuvo tanta certeza en sus reportes y sagacidad en su periodismo que convivió con los comunistas durante la revolución rusa del 17. Escribió “Diez días que Conmovieron al Mundo”, un libro tan hecho al gusto de los triunfadores, que durante mucho tiempo el fue el único norteamericano sepultado en el Kremlin, ya que murió muy joven, en tierras rusas. Regresando al toro nos cuenta que Francisco Villa era muy aficionado a las peleas de gallos y a las corridas de toros. Dice Reed, “Nunca perdía una corrida de toros, todas las tardes, a las cuatro, se le encontraba en la gallera, donde peleaban sus propios gallos con la entusiasta alegría de un muchacho (...) En ocasiones ya avanzada la mañana, mandaba buscar con un correo rápido a Luis León, el torero; llamaba personalmente por teléfono al matador, preguntando si tenían algunos toros bravos en el corral. Casi siempre los tenían y entonces corríamos a caballo por las calles, como más de medio kilómetro a los grandes corrales de adobe.” Sigue Reed, “Veinte vaqueros separaban al toro de la manada, lo derribaban y ataban para recortarle los cuernos. Entonces, Villa, Luis León y todo el que quería, tomaba las capas rojas profesionales del toreo y bajaba a la arena. Luis León, con la cautela del conocedor, Villa tan porfiado y tosco como el toro, nada ligero con los pies, pero rápido como un animal con el cuerpo y los brazos. Villa se iba directamente hasta el animal que piafaba enfurecido, y lo golpeaba, atrevido, en la cara, con la capa doble y así, por media hora, practicaba el deporte más grande que jamás he visto. Algunas veces, los cuernos recortados del toro alcanzaban a Villa en las asentaderas de su pantalones y lo lanzaban a través del coso; entonces se revolvía y cogía al animal por los cuernos luchaba con él, bañado de sudor el rostro, hasta que cinco o seis compañeros se colgaban de la cola del toro y lo arrastraban bramando y levantando una gran polvareda”

 

Fuente: Don Eugenio Guerrero Guemes

http://depitonapiton.blogspot.com/2010/02/pancho-villa-y-otros-heroes-toreros.html

VICTORIANO ALBERICO SAN MARTÍN (TRAJINERITO) (1894 - 1923)

Solo para efectos ilustrativos

“San Francisco Solano apaciguando un toro”

Obra del genial pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682)

Refiere el cronista taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino), que en las efemérides de la revista (6TOROS6) de don Fernando García Bravo, ejemplar No. 391, del 25 de diciembre de 2001, citan que el 24 de diciembre de 1894, nace en Zaragoza España el banderillero Victoriano Alberico San Martín (Trajinerito). Paseando por las calles de su ciudad el día 17 de septiembre de 1923, amonestó a un individuo conocido como (el Descamisao), que maltrataba a un perro lanzándole pedradas. “Lo mismo que mato al perro te mato a ti”, le dijo el tal a Trajinerito, y sacando un cuchillo se lo hundió en el costado izquierdo, muriendo el torero en el acto.

MERCED GÓMEZ (XXXX - 1923)

Cortesía de
http://torerosmexicanos.blogspot.com/2010/03/merced-gomez.html

Refiere el afamado cronista mexicano, Lic. Luis Ruiz Quiroz en sus leídas efemérides taurinas que publican en la página en la Internet, “Campo Bravo-México” de la Asociación de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL) que el 17 de mayo de 1923, muere en México, en el derrumbe de una mina de arena, el valeroso matador de alternativa Merced Gómez.

Por su parte, don Rafael Gómez Lozano (Dientefino) consigna en su enciclopedia taurina en la Internet, llamada “Toreros Mexicanos”, que el capitalino Merced Gómez, toma su alternativa el 17 de septiembre de 1911 en México, teniendo como padrino a Francisco Bonal “Bonarillo”, y de testigo a Alfonso Zambrano con toros de la ganadería de Veragua (El historiógrafo taurino Martín Ruiz Gárate cita que el toro del doctorado era de la ganadería de Covadonga). Posteriormente hacia el 1 de diciembre de 1912, toma una segunda alternativa en México, llevando como padrino a Diego Rodas “Morenito de Algeciras”, y de testigo a Manuel Mejías “Bienvenida”, con toros de Piedras Negras.

El 17 de diciembre de 2011 recibí una carta de este mismo historiador, don Rafael Gómez Lozano, donde amablemente me adjunta de su hemeroteca, una editorial de don Rafael Solana (Verduguillo) titulado: "MERCED GOMEZ, Esperanza del toreo, muere trágicamente en una mina", publicado en el periódico "Multitudes" No. 193, tercera época, de Mayo de 1991. (Páginas 14 y 15), donde cita: Y cuando todo estaba listo para embarcar para la Madre Patria surgió la tragedia que habría de acabar con el torero, Merced Gómez, Luis León y otros diestros se reunían todas las tardes a jugar al póker en una vecindad de la calle de San Juan de Letrán. Una tarde figuró en la partida uno de esos maleantes disfrazados de toreros a quien apodaban CARBONERO DE SEVILLA. Por causa del juego surgió una discusión, hubo golpes, derribaron el quinqué y quedaron a oscuras. CARBONERO sacó una puntilla y se puso a repartir cuchilladas; una de estas le tocó a Merced en la pierna izquierda y le partió la femoral. Llamado urgentemente el doctor Cuesta que vivía enfrente, atendió al herido. No se logró reestablecer la circulación y se hizo inevitable la amputación del miembro para evitar que cundiera la gangrena. Allí acabó el torero. Poco después, Gaona le cortó la coleta en El Toreo. El año 21, Merced Gómez fue electo presidente municipal de Mixcoac, y cuando abandonó el cargo de alcalde, se dedicó a explotar unas minas de arena que tenía en el propio Mixcoac. Una mañana fue a visitar los trabajos; uno de los peones expresó el temor de que se produjera un derrumbe, Merced no hizo caso. A poco se venía la avalancha, Merced no pudo apartarse de ahí debido a su imposibilidad física, y quedó sepultado junto con cuatro de sus trabajadores. Así murió en el ano 1923 uno de los toreros más valientes que he conocido.


Gaona corta la coleta a Merced Gómez el día que este tomó posesión de la Presidencia Municipal de Mixcoac.

Curiosamente, la tragedia ocurrida a Merced Gómez (padre), se replica en la no menos triste historia de su hijo. Nos cuenta el hijo del "Santo" (El Enmascarado de Plata, un ídolo de la lucha libre en México), que Merced Gómez traía en las venas la sangre de héroe de su padre y fue a los 22 años de edad que inició sus primeros trabajos en la famosa mina de arena propiedad de su abuelo, en donde los rudos trabajos y el ejercicio físico lograron formarle un cuerpo atlético. Sus amigos le aconsejaban que se convirtiera en boxeador y él, ansioso de destacar y obtener fama como lo había hecho su padre, se puso a entrenar y logró convertirse en boxeador profesional, peleando todos los domingos en arenitas de barrio, donde ganaba buen dinero. Se sentía realizado y feliz.

Gómez, obtuvo su primera gran oportunidad en 1937, en la Arena México, en donde enfrento a un pugilista experimentado y golpeador contundente conocido como Gabriel de Azcapotzalco. Fue una violenta batalla en la que Merced atacaba sin cesar, empujado por su orgullo y valor, pero su adversario, con mayor experiencia, le propinaba fuertes golpes en el rostro y el final de la contienda llegó cuando un derechazo se estrelló en el ojo izquierdo de Merced. El fuerte golpe tuvo severas consecuencias: se le desprendió la retina y en pocos días, Merced perdió la vista y el ojo, el cual fue substituido por uno de vidrio.


Merced Gómez (Hijo)
Cortesía de "El Hijo del Santo"

Tiempo después, y gracias a su amor por el deporte, continúo en el gimnasio, conociendo a un grupo de luchadores que lo animaron a entrenar hasta que se convirtió en luchador profesional. Su entrega, su estilo y su enorme perseverancia, lo convirtieron pronto en figura principal de este deporte y en un consentido del público aficionado. En 1939, se enfrentó a un luchador alemán de nombre Louis Kodrick, apodado ‘El Fenómeno Cuadrado’, quien tenía el antecedente de haber enviado a tres luchadores al hospital, uno de ellos el Lobo Negro, con una lesión en la espina dorsal. En aquella lucha, era tal la paliza que el alemán le estaba propinando a Merced Gómez, que el mismo público le pedía que se rindiera, pero su amor propio y su orgullo lo sacaron adelante y contraatacó con su característica furia, logrando desquitarse de su corpulento adversario alemán a quien supero en el ring, alcanzando el triunfo en tres reñidas y dramáticas caídas, siendo posiblemente ésta (según los expertos de la época), la victoria más meritoria, pero también la más dolorosa, físicamente hablando, de Merced Gómez.

La vida volvía a sonreírle y el héroe de Mixcoac la disfrutaba al máximo. Gozaba de fama y fortuna, del cariño del público, pero un famoso y singular personaje enmascarado, que era odiado por los aficionados por ser traicionero y por sus alardes de grandeza, se interpuso en su camino. Este enmascarado era el también famoso ‘El Murciélago’, un polémico luchador que se caracterizaba por subir al ring con suntuosas batas, acompañado por víboras, alimañas y, a veces, con una pequeña jaula que contenía una decena de murciélagos, que dejaba escapar para asustar al público. Fue un domingo 23 de junio de 1940, cuando se enfrentaron estos dos luchadores de estilos y personalidades totalmente diferentes, en una lucha de Máscara contra Cabellera. Según las interesantes crónicas de esa época: “Aquella lucha fue diferente a todas, el odio surgió por corrientes ocultas, fue un duelo que tuvo matices de pasión incontrolable y en donde la acción bárbara afloró en aquel torneo de violencia”.

Una patada a ‘La Filomena’, que era la especialidad del Murciélago, colocada en plena cara de Merced, decidió la contienda y el ídolo de Mixcoac perdía esa noche la cabellera. En aquel momento, nadie pudo saber las graves consecuencias de aquella agresión, pero al paso de los días, Merced empezó a perder la vista del ojo derecho, mientras que su último rival se encontraba encumbrado, después de dejarlo sin cabellera. Y había sido tal su éxito, que una semana después, el domingo 30 de junio en la misma Arena México, el Murciélago se volvía a jugar la máscara, ahora contra la cabellera del entonces Campeón Nacional de peso Ligero, Bobby Bonales, a quien también dejo pelón. Dos cabelleras al hilo aumentaban las ambiciones del Murciélago, mientras que al paso de los días, la situación de Merced Gómez iba empeorando, teniendo, igual que su padre, que tomar la difícil decisión de retirarse del deporte. El jueves 4 de julio, el Murciélago, por tercera vez exponía su capucha, ahora contra la cabellera de su rival en turno, ‘Dientes Hernández’, a quien también derroto en tres caídas.

Merced, por su parte, ya estaba retirado de la lucha libre y gracias a sus amigos, conseguía un empleo como inspector en una dependencia oficial. En todos los lugares se escuchaban los comentarios de repudio de la gente hacia el Murciélago, a quien querían ver derrotado y sin máscara. Fue el domingo 14 de julio cuando por cuarta vez consecutiva, el Murciélago exponía su incógnita, los aficionados apoyaban en un 90 por ciento a su nuevo rival; Octavio Gaona, quien exponía la cabellera. Y por fin, para sorpresa del enmascarado y beneplácito del público, hubo alguien que lograba terminar con el misterio del polémico y famoso Murciélago, quien al despojase de la máscara, se identificó como Jesús Velázquez Quintero.

Dos días después se celebraba una función a beneficio de Merced Gómez, en la que participó Jesús ‘Murciélago’ Velázquez. Sin embargo, y a pesar de recibir el apoyo moral y económico de todos sus compañeros luchadores, como siempre sucede en la lucha libre, mas no de las grandes empresas, el infortunio seguía acechando a Merced Gómez cuando perdió definitivamente la vista del ojo derecho y a la vez, se quedaba sin su trabajo de inspector. Totalmente ciego y golpeado brutalmente por la vida, Merced Gómez terminó sus días en el conocido manicomio de "La Castañeda". “Sólo en la muerte encontró remedio a sus desdichas”. (El hijo del Santo)
Fuente:
http://bajolascapuchasmx.blogspot.mx/

JUAN SÁNCHEZ MARTÍN "JUMILLANO" (XXXX - 1923)

Cortesía de http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,1096&r=ReP-24306-DETALLE_REPORTAJESPADRE

De sus investigaciones, Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), el aplicado cronista, me hace llegar la revista taurina "El Toreo" (Número 2790) del lunes 28 de mayo de 1923 (propiedad de la Biblioteca Nacional de España) donde refiere la muerte de "Jumillano".- El sábado último (26), a las 8 de la mañana, falleció en el Hospital de la Princesa" el desventurado diestro "Jumillano", víctima de la herida que le ocasionó hace días una de las balas perdidas que, al parecer, partieron de las inmediaciones del Tiro Nacional. Durante diez días ha luchado el pobre "Jumillano", venciendo ésta al hombre fuerte y cortando una vida joven y llena de ilusiones. Fue "Jumillano" un torero extremadamente valiente; con el cuerpo cosido a cornadas seguía arrimándose siempre que toreaba, consiguiendo escuchar aplausos merecidos a su innata valentía. El diestro Juan Sánchez Martín "Jumillano" estaba en vísperas de tomar la alternativa. Descanse en paz el valiente y bueno de "Jumillano", a quien la suerte nunca quiso serle favorable.
Fuente:
http://hemerotecadigital.bne.es/datos1/numeros/internet/Madrid/Toreo%2c%20El%20%28Madrid.%201874%29/1923/192305/19230528/19230528_00000.pdf

El prestigiado medio informativo en la Internet "Región de Murcia Digital" al referirse a "La Fiesta de los toros en Jumilla" cita que: Podríamos denominar 'Jumillano I' a Juan Sánchez, al que vimos toreando entre 1917 y 1923.- El primer dato encontrado fue su actuación en Vistalegre (Madrid), en 1917, demostrando su buen hacer en el arte de matar. Dos meses después repitió en esta Plaza, sufriendo su primera cogida. En septiembre toreó en Jumilla. Después volvió a torear en Madrid, sufriendo una grave cornada de 14 centímetros de profundidad. Otra novillada la celebró en la Feria de Murcia. En 1918 fue de nuevo a Carabanchel y en 1920 recuperó la forma y toreó en Sevilla, Valencia, Zaragoza, Madrid (cuatro ocasiones) y Murcia. En la capital del Segura. Su fama le precedió este año, saliendo a hombros de las Plazas mencionadas. En junio volvió a torear en Murcia. Sin descanso toreó en Jumilla con 'Relampaguito' y marchó a Madrid donde había sido contratado para tres novilladas. Sus faenas fueron valientes. En septiembre y octubre toreó en Cartagena. Allí, 'Jumillano' demostró sus dotes de matador y su valentía, erigiéndose en el héroe de las corridas cortando orejas y rabos. Toreó y mató colosalmente, realizando dos faenas temerarias, de rodillas, escalofriante. Según la crónica, era un novillero de emoción, formidable estoqueador. Inició 1921 participando en varios tentaderos de Salamanca. Tras visitar a su familia partió para Madrid, donde participó en una novillada que resultó como el tiempo, lluvioso y frío. Llegado el verano toreó en Cieza matando cuatro novillos de los que consiguió ovaciones y alguna oreja. Le acompañaron 500 jumillanos, llegados en un tren especial. Previamente había toreado en Cartagena. El año lo cerraba en Murcia, si bien en esta ocasión no triunfaba, pese a sus magnificas verónicas.
Fuente:
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,1096&r=ReP-24306-DETALLE_REPORTAJESPADRE


El diestro Juan Sánchez Martín
"Jumillano"
Revista Taurina "El Toreo" (1923)

CARLOS AGUIRRE Y SÁNCHEZ (1902 - 1923)

Estatua de Carlos Aguirre y Sánchez (en Cuba)

Refiere "don Víctor", el ejemplar cronista coetáneo que mantiene la página de Internet "A los Toros", que el 2 de septiembre de 1923, en la plaza de toros de Bayona se celebró una corrida con seis toros de Saltillo para los diestros Manuel Jiménez "Chicuelo", Antonio Márquez y Francisco Peralta "Facultades". Al descabellar Márquez el último toro saltó el estoque al tendido, con tan mala fortuna, que hirió en el pecho a un espectador que falleció mientras era llevado a la enfermería. La víctima se llamaba Carlos Aguirre y era de nacionalidad cubana, contaba veintiún años de edad.
Al respecto, en el libro "París 1924-1933 Periodismo y Creación Literaria" de Miguel Ángel Asturias (página 114), refiere que Carlos Aguirre y Sánchez murió en la plaza de toros de Bayona, en plena juventud, cuando sus ideales de veinte años comenzaban a tomar cuerpo, después de una adolescencia llena de promesas. Nacido en desahogada cuna, hijo de una de las más distinguidas familias cubanas, el joven pensador y escritor víctima de una inesperada fatalidad, nos alcanza a dejar de herencia un libro póstumo. Hechos aislados se encadenaron curiosamente para que sucediese esta desgracia. Un contratiempo lo detuvo ese día en Bayona. Llevados a la corrida por otros amigos que habían comprado las localidades, al estar en la plaza, en vista de que al lado de Miss Strauss había un lugar vacío, Aguirre cambia de asiento, quedando al lado de la norteamericana, con quien había hecho el viaje a Europa, cerca de un poste que le impedía ver libremente la lidia. El último toro de la tarde, con media espada en el cuerpo, en sus desesperados saltos por arrancarse el acero salvaje, lo arrojó hasta la fila cercana en la que estaba Miss Strauss, cayendo de punta en el pecho de Aguirre, encargándose el peso de la empuñadura de bajar el acero y partirle el corazón. Cuba ha hecho honor al que fuera su promesa, bautizando en el nombre de Carlos Aguirre y Sánchez uno de sus más bellos parques.
Fuente:
http://books.google.com.mx/books?id=xuhxuHN7kuMC&pg=PA114&lpg=PA114&dq=Carlos+Aguirre+%2BBayona&source=bl&ots=2chRTHXYAV&sig=hyualI37y9N_63ki1C-RqWNpUTk&hl=es&ei=oNZgTrqhL-nnsQLgt9Em&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&sqi=2&ved=0CCMQ6AEwAA#v=onepage&q=Carlos%20Aguirre%20%2BBayona&f=false

Don Pablo Méndez Piña, periodista independiente y narrador, publica en un Blog den la Internet denominado "A Vox Populi" una nota editorial: "Monumento por Muerte Insólita" donde refiere que.- En un parque franqueado por las calles Mazón y Valle en el municipio Plaza de la Revolución, se yergue la estatua de Carlos Aguirre y Sánchez, que según la inscripción del zócalo, fue un ejemplar estudiante universitario que a principio del siglo XX perdió la vida por hallarse en el lugar y momento equivocados. Lo cierto es que según averiguaciones, Carlos Aguirre hijo del general mambí José María Aguirre, no fue un estudiante "tan ejemplar" como cita el rótulo del monolito, sin embargo, sería incuestionable reconocer que murió a consecuencia de un extraño accidente, puesto que disfrutando de vacaciones en España, cumplimentó su deseo de asistir a una plaza de toros, sin embargo en dicha corrida el matador malogró la estocada sobre el espinazo de la bestia, y esta como respuesta dio un sacudión, expulsó la espada sobre el graderío, y atravesó el cuerpo del joven que bajo la mirada y el asombro de los presentes murió instantáneamente. Asimismo en el vergel de marras podemos observar otra inscripción con los nombres de aquellos estudiantes universitarios que incubaron sueños a las sombras de sus arboledas, entre los que se destacan: Rafael Trejo, Ramiro Valdés Daussa, y Félix E Alpizar. Igualmente en otro soporte labrado bajo la presidencia del doctor Ramón Grau San Martín, y por conducto de su secretario de obras públicas "Pepe Plazoleta" se apunta oficialmente que dicho parque se nombra "Carlos Aguirre". Sin embargo como en otros tantos jardines capitalinos se perpetúa el descuido de sus céspedes, aceras quebradas y omnipresentes regueros de basura.
Fuente:
http://mendezavoxpopuli.blogspot.com/2010/11/las-tribus-urbanas.html

BARTOLOME JIMENEZ NAJAR (MURCIA) (1867 - 1923)

Nació en Jumilla el 26 de diciembre de 1867. En su juventud fue carpintero, pero descubrió que su verdadera vocación era la de matador de toros, tarea a la que dedica todos sus esfuerzos. Desde 1890, año en que viste por primera vez de luces, aparece en varias cuadrillas y actúa bastante como novillero. Como novillero se presentó en Madrid el 18 de marzo de 1894. Seis años después, el 12 de agosto de 1900 toma la alternativa en Alicante, de manos de Mazzantini, que le cedió el toro “Cornigordo” de D. Anastasio Martín. Murió 26 de septiembre de 1923, en el manicomio de Ciempozuelos (Madrid) adonde hubo de ser trasladado, pues había perdido la razón. Fue un torero muy valiente, incluso en algunas ocasiones temerario, que no llegó a mayores cotas dentro de su profesión debido a su excesiva modestia y timidez que solo le abandonaba delante del toro.
Fuente:
Foto y crónica de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

MANUEL SÁNCHEZ GARCÍA "MANOLÉ" (XXXX - 1924)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Fue un brillante novillero de Granada corneado en los intestinos y muerto en el punto más alto de su carrera el 1 de junio de 1924  (Crónica de Dale Pierce)

 

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra , refiere de esta víctima de la fiesta, que << un novillo de la vacada de Sánchez Tardío fue el autor de la muerte del granadino Manuel Sánchez García (Manolé), en el ruedo de la plaza de Almería, el 1 de junio de 1924. El cartel lo completaban los espadas “Gordillo” y  “Niño de la Corona” , y nada pudieron hacer los facultativos de turno, pues era ya cadáver cuando ingresó el diestro en la enfermería, como resultado de una cornada en el vientre recibida durante su segunda faena de muleta. "

JOSÉ GÓMEZ AGUIRRE (XXXX - 1924)

Solo para efectos ilustrativos

Capeas en San Juan del Puerto (Huelva)

Cortesía de E. García Rey/ Sitio Web: http://.panoramio.com

En una capea encontró la muerte el aficionado José Gómez Aguirre, el 21 de junio de 1924, en San Juan del Puerto (Huelva).  (Fuente: Don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 192).

ESTEBAN DOMEÑO LABORRA (1902 - 1924)

Archivo de Fernando Hualde: Esteban Domeño Empitonado

El 13 Julio de 1924, en las festividades de San Fermín en Pamplona, Esteban Domeño Laborra, español, originario de Sangüesa (Navarra) de 22 años  y corredor de toros en el encierro de ese día, fue cogido mortalmente por una res de la dehesa del conde de Santa Coloma que derrotó frente al vallado casi al final de la calle Estafeta, en la actual curva de la Telefónica. Fue una terrible cornada en zona lumbar derecha con afectación de pulmón, incompatible con la vida.

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el corredor de toros Esteban Domeño Laborra fue herido de extrema gravedad en el encierro que tuvo lugar en Pamplona la mañana del 13 de julio de 1924, produciéndose el óbito el día siguiente. "

ÁNGEL CASTEJON PÉREZ (1897 - 1924)

Foto cortesía del Sitio Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Fue un prometedor novillero y rehiletero que encaró la muerte el 24 de agosto de 1924 en San Sebastián de los Reyes España en la suerte de banderillas, donde fue cogido por un novillo, falleciendo el 3 de septiembre siguiente a escasos días que tomara su alternativa.  Esta fecha de su fallecimiento coincide con la que aparece en el estudio “Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941”,  de los doctores Puertas y Celis.

Al respecto, don Juan José Zaldívar Ortega,  nos refiere de este personaje de la Fiesta,  que fue un << matador de novillos, hermano del banderillero Gregorio (Chiquito de Madrid), nacido en Madrid el 6 de mayo de 1897 y que  falleció el 31 de agosto de 1924 -otro autor cita que fue el 3 de septiembre- por astas de toros, a los 27 años de edad. El 24 de agosto de 1924 fue a torear a un festival en San Sebastián de los Reyes. Al banderillear vestido de paisano, el tercer novillo, le cogió por la ingle y recibió tan tremenda cornada que falleció el citado día 3 de septiembre. Se presentó en la plaza de Tetuán de las Victorias el 11 de mayo de 1919 con novillos de don Gumersindo Llorente. Estuvo valiente y decidido. Logró torear en la plaza de su ciudad natal el 16 de julio de 1922. Actuó después bastante en diversas plazas, entre ellas, las de Murcia, Málaga, Ávila, Soria y varias del Mediodía de Francia. Sostuvo su cartel la temporada de 1923. En 1924 actuó en Barcelona, Valencia y Logroño. "

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << el 31 de agosto de 1924 intervino Ángel Castrejón Pérez en una becerrada que se celebró en San Sebastián de los Reyes (Madrid). No se trataba de ningún espada novel, pues ya había actuado en las principales capitales españolas e, incluso, gozaba de gran popularidad en la barriada madrileña de los cuatro caminos, en la que naciera en 1897. En mala hora se comprometió a matar un astado en el festejo antedicho, pues al banderillearlo resultó profundamente herido en la ingle izquierda. El óbito se produjo el día 3 posterior septiembre en el Sanatorio del Perpetuo Socorro de Madrid. "

Refiere el acreditado cronista, “don Víctor”, del visitado blog taurino “A los Toros”, que << el 3 de septiembre de 1924, en el madrileño Sanatorio del Perpetuo Socorro, Fernández de los Ríos, 31, falleció el novillero Ángel Castejón Pérez como consecuencia de la cornada que le infirió un novillo de Llorente. El 24 de agosto fue a torear un festival en la plaza de toros de San Sebastián de los Reyes junto a Norberto Miguel, que estoqueó el novillo causante de la cogida, y Rubichi. Al colocar un par de banderillas fue enganchado por la ingle izquierda sufriendo una tremenda cornada de 30 centímetros de profundidad, que le llegaba al costado del mismo lado. Trasladado a su domicilio de Madrid fue reconocido por el doctor Segovia quien inmediatamente ordenó su ingreso en el centro hospitalario mencionado, la operación duró más de dos horas, tanto se agravó su estado que finalmente se produjo el fatal desenlace. Nació en Madrid el 6 de mayo de 1897. Se presentó en la plaza de Tetuán de las Victorias el 11 de mayo de 1010, en la de Madrid lo hizo el 16 de julio de 1922. >>


Cortesía de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

BASILIO JUNQUERO (XXXX - 1924)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza del Ayuntamiento de Medina del Campo (Valladolid)

Cortesía del Sitio Web: http://.lawebmunicipal.com

En capea celebrada el 2 de septiembre de 1924, en Medina del Campo (Valladolid),  fallecieron los aficionados Basilio Junquero y Manuel Fernández. (Fuente: Don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 192).

Refiere “Don Víctor”, el bienquisto cronista español del Blog Taurino “A los Toros” en la Internet, que << el 3 de septiembre de 1924 con motivo de las fiestas de San Antolín se celebraron en Medina del Campo (Valladolid) unas capeas, en sesión de mañana y tarde. En la primera fue cogido por la ingle Manuel Fernández, cocinero del hotel Moderno, falleciendo a los pocos minutos, tenía dieciocho años y era natural de Gijón. Por la tarde, el cuarto toro corneó a Basilio Junquero al que igualmente le ocasionó la muerte, tenía cuarenta y cinco años y era natural de Codorniz (Segovia). >>